1/26/2008





Templo Superior de El Castillo, Chichén Itzá. La primera imagen muestra en detalle una intervención anterior en la que se reintegró volumétricamente un faltante de la jamba mediante un resane de cemento que fue eliminado de modo mecánico con cincel y martillo. Posteriormente fue resanado con un mortero medio hecho a base de cal y marmolina. Finalmente se reintegró cromáticamente la superficie con pigmentos ocres, sienas y negros mezclados con cal para integrar la laguna a la piedra original, como se puede apreciar en la última imagen.

1/06/2008

TZOMPANTLI en Restauración. Chichén Itzá



Tzompantli fue la práctica entre los antiguos mesoamericanos de decapitar a las víctimas de los sacrificios humanos y conservar sus cráneos en una especie de empalizada de madera. El tzompantli era un altar donde se empalaban ante la vista pública las cabezas aún sanguinolientas de los cautivos sacrificados con el fin de honrar a los dioses.
Originalmente, hacia el año 1200, los habitantes de Chichén Itzá colocaron sobre la plataforma una empalizada de puntiagudas varas en las que se ensartaban, de cuatro en cuatro, las cabezas sangrantes de los enemigos. En el relleno de esta plataforma, los arqueólogos encontraron enterradas figuras del Chac Mool, así como cráneos con ofrendas y un anillo roto del Juego de Pelota. En su estructura, con forma de “T”, la base del Tzompantli sostiene tres tableros decorados con las calaveras y divididos entre sí por molduras. Los que están en los extremos tienen reproducciones de cráneos en altorrelieve; el del centro es más ancho y tiene dos hileras de cráneos. En total, se han encontrado más de 500 calaveras esculpidas en altorrelieve.

1/02/2008

El Pescador

















Pintura Mural del Templo del Pescador. Sitio arqueológico Mayapán, Yucatán.
Se trata de varios niveles de suelo que fueron superpuestos en diferentes épocas constructivas, al exterior se cuentan unos 11 niveles, casi todos policromados y, de los cuales, el último y más conocido representa a un pescador, un cocodrilo-jaguar y varios pescados pintados probablemente a fresco. Destaca el empleo del "azul maya" en toda la composición.
Los trabajos de conservación y restauración en esta temporada han consistido principalmente en eliminar las intervenciones anteriores en las que se empleó como material de resane cemento y se aplicó un polímero sintético sobre la capa pictórica que han causado importantes alteraciones y un deterioro casi irreversible sobre la obra.

Venus y Cupido












Pintura Mural Colonial de principios del siglo XX, situada en una antigua casa de la calle 45 de la ciudad de Mérida, Yucatán. Dicen fue una antigua casa de citas de la zona centro de la ciudad a finales del siglo XIX.
La pintura representa una Odalisca o Venus con su Cupido, que porta el cuerno de la abundancia como símbolo de fertilidad.
El proceso de restauración consistió básicamente en devolver la belleza estética de la obra, ya que presentaba un faltante aproximado del 45 % de capa pictórica. Por tanto el principal tratamiento tras la limpieza superficial fue la reintegración cromatica mediante la técnica de tintas neutras a base de aguadas a bajo tono, previo resane puntual de algunas lagunas de argamasa y capa pictórica con mortero de cal y polvo de piedra.